Desiguales

Ventana sobre la puerta

Nuestras historias se parecen.

Un hilo de seda traza cada punto,

bordado infinito.

 

Nuestras miradas se parecen,

encuentran la tarde roja

dibujan juntas el amanecer.

 

Nuestros cuerpos se parecen,

saben coincidir en el punto

espacio perfecto.

 

Nuestras almas se parecen

en el vértigo voraz de esta vida

que desiguala,

para hacernos únicos.

 

Anabel Ocáterli

Publicado en el libro Justo ahora que venía callando (2018), poemas reunidos, de Casa Poesía.

Justo ahora que venía callando. tapa

 

Más sobre el libro, aquí.

 

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Ramos de paz

El tiempo juntos
entregó ramos de paz
a mi corazón
abrí mis brazos
y vos estabas allí
dispuesto a darte
cerré mis ojos
y vos estabas allí
amé soñarte
busqué futuro
y vos estabas allí
haciendo planes
temí acompañar
y vos estabas allí
para animarme
agradezco hoy
al destino o al dios
que trajo tu flor
 

Así

Amarte así:
con la luz encendida
y los ojos abiertos,
mis miserias dormidas
y tus sueños despiertos.
Amarte así,
como si ese fuera el motivo
de venir a esta vida,
de pasar estos tiempos:
yo mirar lo que miras
vos sentir lo que siento.

Pedido de mujer

Silenciá mis labios con un beso
y brindemos por la paz
de antiguos amores,
unamos nuestras sonrisas en una
cuyo brillo natural sea el de tus ojos.
Abrí mis manos con tus dedos
recorriendo las líneas de mi vida
y dejando en el camino invisible
la sigla muda que no olvida.
Cerrá mis ojos con tu abrazo
y jugá conmigo a la escondida,
descubrí el velo de mis sombras
y dame un motivo para estar viva.